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clase de métrica
ALITERACIÓN
La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa.
Que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso olvidada se desmaya una flor.
EL EMPERADOR DE CHINA - MARCO DENEVI
Cuando el emperador Wu Ti murió en su vasto lecho, en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba al trono. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto pelado, del difunto emperador. ¿Veis? -dijo - Durante un año un muerto se sentó en el trono. Y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser el emperador.
El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuase.
DICTADO
¿Qué más podéis pedir? Nos habéis arrebatado todo, no nos queda trigo ni un maldito buey con que trabajar la tierra. Arrasasteis campos, quemasteis bosques, envenenasteis los ríos. Los niños aúllan de terror al veros, huyen las mujeres al sentiros venir, los ancianos se santiguan. Nuestra reina fue a hablaros. Pidió paz y solo vio cómo hacíais prisionero a nuestro pueblo. Dio sus tesoros a cambio de nada. Os reís de nuestra desgracia y en vuestros pétreos corazones no cabe más desprecio. Bien, caudillos del Norte, cuidaos. Tendréis el castigo que merecéis. Habrá venganza para cada uno de vosotros pues etéreo es el poder de los hombres.